En este artículo encontrará los rangos reales que se manejan en el mercado, quién paga la comisión en la práctica, un ejemplo de cálculo paso a paso y lo que debe quedar escrito en el contrato de corretaje para evitar discusiones al cierre.

¿Cuánto cobra un comisionista por vender una casa en Colombia?

El rango más común en el mercado colombiano va del 3 % al 4 % sobre el valor final de venta, aunque algunos comisionistas en operaciones pequeñas o en ciudades intermedias cobran algo menos, y en inmuebles de difícil venta pueden pactar un porcentaje mayor a cambio de exclusividad.

No existe una tarifa fijada por ley para la actividad de corretaje inmobiliario en Colombia. Las lonjas de propiedad raíz de cada ciudad publican tarifas de referencia, pero son orientativas, no obligatorias. Por eso el porcentaje final siempre depende de lo que el comisionista y el propietario acuerden y firmen.

Vivienda usada frente a vivienda nueva

En vivienda usada, la comisión recae por completo en quien vende, porque es él quien contrata al comisionista para encontrar comprador. En vivienda nueva, el esquema cambia: la constructora suele pagar la comisión al agente que le trae compradores, y ese porcentaje puede ser algo menor, entre el 2 % y el 3 %, porque la constructora ya tiene un margen comercial calculado y negocia volumen con varias inmobiliarias a la vez.

Variación según ciudad

En Cali y en ciudades intermedias, algunos comisionistas aceptan el 2,5 % cuando el inmueble tiene buena rotación o cuando ya existe una cartera de compradores interesados. En zonas rurales o en municipios pequeños, el porcentaje puede subir por encima del 4 % porque el comisionista invierte más tiempo en encontrar comprador.

¿Quién paga la comisión del comisionista, el comprador o el vendedor?

En la práctica colombiana, la comisión la paga el vendedor en la gran mayoría de los casos, porque es quien contrata al comisionista para gestionar la venta de su inmueble.

Esto distingue al mercado colombiano de otros países donde la comisión se reparte por defecto entre ambas partes. Aquí, el comprador normalmente no paga nada al comisionista que representa al vendedor, salvo que contrate a su propio agente de compra, figura que aún es poco común fuera de operaciones de alto valor.

Casos donde se divide entre ambas partes

Cuando dos comisionistas participan en la misma operación, uno representando al vendedor y otro al comprador, la comisión total se reparte entre los dos según lo que hayan acordado, habitualmente en partes iguales. También se divide la comisión cuando un comisionista capta el inmueble y otro distinto, de otra agencia, trae al comprador final: ese reparto se conoce en el sector como comisión compartida y debe quedar pactado antes de iniciar la gestión, no después de cerrar la venta.

¿El porcentaje cambia según el valor o tipo de inmueble?

Sí, el porcentaje tiende a bajar a medida que sube el valor del inmueble, porque el esfuerzo de venta no crece en la misma proporción que el precio.

Inmuebles de alto valor frente a vivienda popular

En propiedades de alto valor, casas campestres, apartamentos de lujo o inmuebles comerciales de varios miles de millones de pesos, el porcentaje suele negociarse a la baja, entre el 1,5 % y el 2,5 %, porque el monto absoluto de la comisión ya es significativo. En vivienda de interés social o de valor más modesto, el comisionista suele mantener el 3 % o el 4 % porque el trabajo de documentación, visitas y acompañamiento es prácticamente el mismo que en una venta de mayor valor.

Lotes, locales comerciales y fincas

Los lotes urbanos y rurales suelen manejar comisiones algo más altas, entre el 4 % y el 5 %, porque su venta toma más tiempo y requiere más gestión de documentos, como certificados de tradición, linderos y uso de suelo. Los locales comerciales y las fincas productivas se mueven en rangos similares a la vivienda, aunque en operaciones agrícolas de gran extensión el comisionista puede pactar un valor fijo en lugar de un porcentaje, dado el alto valor absoluto de la transacción.

¿Cómo se calcula la comisión paso a paso? (ejemplo con cifras)

Para calcular la comisión solo hace falta multiplicar el valor de venta por el porcentaje pactado, pero conviene ver el proceso completo con un ejemplo real.

Ejemplo con un inmueble de valor medio

Supongamos una casa en Medellín que se vende por 350.000.000 de pesos colombianos, con una comisión pactada del 3 % más IVA sobre el servicio de intermediación.

Concepto Valor
Valor de venta del inmueble $350.000.000
Comisión pactada 3 %
Comisión antes de IVA $10.500.000
IVA sobre la comisión (19 %) $1.995.000
Total a pagar al comisionista $12.495.000

Momento del pago

El pago de la comisión suele hacerse en dos momentos, según lo que diga el contrato: una parte al momento de la firma de la promesa de compraventa o recepción de arras, y el resto al momento de la firma de la escritura pública, cuando el negocio queda formalmente cerrado. Fijar estos dos hitos por escrito evita que el vendedor retrase el pago alegando que la venta "todavía no está completa".

¿Qué dice el contrato de corretaje sobre la comisión?

El contrato de corretaje debe dejar escrito el porcentaje exacto, la base sobre la que se calcula y el momento del pago, para que ninguna de las partes pueda interpretarlo a su favor después del cierre.

Cláusulas que deben incluirse

Un contrato de corretaje bien redactado incluye el porcentaje o valor fijo de la comisión, si incluye IVA o no, el plazo de vigencia del encargo, si la exclusividad aplica o no, y qué ocurre si el propietario vende el inmueble por su cuenta durante la vigencia del contrato. Puede repasar un modelo completo en esta guía sobre el contrato de corretaje inmobiliario en Colombia, que detalla cláusula por cláusula lo que conviene incluir antes de firmar.

Qué pasa si la venta no se concreta

Si la venta no se concreta, por regla general el comisionista no tiene derecho a cobrar comisión, porque su labor se paga por resultado, no por gestión. La excepción aparece cuando el contrato incluye una cláusula de exclusividad con penalidad: si el propietario vende el inmueble a un comprador que el comisionista ya había presentado, o vende por su cuenta durante la vigencia del contrato de exclusividad, puede quedar obligado a pagar la comisión igualmente. Por eso conviene leer esa cláusula con cuidado antes de firmar.

¿Cómo se factura o declara esta comisión en Colombia?

La comisión se declara como un ingreso por honorarios o por servicios, y normalmente queda sujeta a retención en la fuente al momento del pago.

Retención en la fuente aplicable

La tarifa exacta de retención depende de si el comisionista está inscrito en el régimen simple, si factura como persona natural o como persona jurídica, y de las tablas vigentes que publica la DIAN para el concepto de comisiones. Antes de firmar el contrato, conviene aclarar con el pagador quién asumirá la retención y cómo se reflejará en el certificado de ingresos y retenciones del año.

Diferencia entre comisionista independiente y agencia

Un comisionista independiente, sin RUT de persona jurídica, factura a su propio nombre y asume personalmente la retención y la declaración de renta de ese ingreso. Una agencia inmobiliaria, en cambio, factura como persona jurídica, distribuye internamente la comisión entre el agente que gestionó la venta y la empresa, y suele tener una estructura contable que separa ingresos propios de los honorarios pagados a sus agentes asociados. Si quiere profundizar en las obligaciones fiscales según cada figura, esta guía fiscal del comisionista inmobiliario explica las diferencias con más detalle.

Por qué conviene formalizar también las recomendaciones entre colegas

Buena parte de las ventas inmobiliarias en Colombia no nacen de un anuncio, sino de un colega, un cliente anterior o un contacto de confianza que recomienda al comisionista. Según el estudio Nielsen, Global Trust in Advertising, 2015, el 83 % de los encuestados en 60 países dice confiar en las recomendaciones de amigos y familiares por encima de cualquier otro tipo de publicidad. En la decisión de compra en general, McKinsey & Company estima que el boca a boca pesa entre el 20 % y el 50 % de las decisiones, con mayor peso cuando se trata de una primera compra o de una compra de alto valor, justo el perfil de una vivienda.

83 %
confía en recomendaciones de amigos y familiares (Nielsen, 2015)
20-50 %
de las decisiones de compra influidas por el boca a boca (McKinsey)

Si esas recomendaciones entre colegas o con otras agencias no quedan registradas con claridad, es fácil perder de vista quién trajo al comprador y a quién corresponde el reparto de la comisión. Para estimar qué tan rentable sería estructurar ese canal de referidos en su propia actividad, puede usar la calculadora de retorno de la recomendación.

Preguntas frecuentes

¿Quién paga normalmente la comisión del comisionista en Colombia?

La paga el vendedor en la mayoría de los casos, porque es quien lo contrata para gestionar la venta. El comprador solo paga comisión si contrata su propio agente de compra, algo todavía poco frecuente fuera de operaciones de alto valor.

¿Qué porcentaje es legal o habitual cobrar por vender una casa?

No hay una tarifa fijada por ley, así que el porcentaje se pacta libremente entre las partes.

¿La comisión se paga si la venta no se concreta?

Por regla general no, porque el comisionista cobra por resultado. La excepción aparece cuando existe una cláusula de exclusividad con penalidad en el contrato, que obliga a pagar la comisión aunque el propietario venda por su cuenta durante la vigencia del acuerdo.

¿Cómo se calcula la retención sobre la comisión del comisionista?

Depende de si el comisionista factura como persona natural o jurídica y de si está inscrito como declarante de renta, según las tablas vigentes de la DIAN para el concepto de comisiones. Conviene acordar con el pagador, antes de firmar, quién certificará esa retención.

¿Es obligatorio firmar un contrato de corretaje para cobrar comisión?

No es obligatorio por ley, pero sin ese contrato el comisionista queda expuesto a discusiones sobre el porcentaje, la base de cálculo o el momento del pago. Firmarlo antes de iniciar la gestión protege a ambas partes y deja clara la exclusividad si la hay.

Para cerrar

Dejarlo por escrito en un contrato de corretaje, y llevar un registro claro de quién trajo cada comprador, evita discusiones al momento del cierre.

Si buena parte de sus ventas llegan por recomendación de colegas, clientes anteriores o aliados del sector, vale la pena estructurar ese canal en lugar de dejarlo a la memoria. Con las tarifas de Referaly puede ver cómo organizar un programa de referidos con comisiones claras y trazabilidad completa de cada recomendación, desde el primer contacto hasta el cierre de la venta.